jueves, 29 de mayo de 2008

De tu querida presencia

Hoy se cumplen once años de la muerte de Jeff Buckley, cantautor estadounidense. Su excelente voz influenció a muchos, a pesar de su exigua carrera musical. Muerto a los 31 en un dudoso accidente, conocé un poco más de esta gran estrella.

Empecemos a enumerar: Matt Bellamy de Muse, Thom Yorke de Radiohead, Cedric Bixler-Zavala de Mars Volta... la lista es interminable. ¿Qué enumeramos? Los artistas que, de alguna u otra forma fueron influenciados por Jeff Buckley.

Hijo de un compositor de folk de los 60 (Tim Buckley), Jeff se embarcó desde los 18 en el mundo de la música, donde empezó a hacerse conocido en el circuito del under. Asombrados por su registro vocal que alcanzaba cuatro octavas y media, Columbia Records decidió grabar un EP con canciones en el Sin-é, un bar irlandés por el que solía andar. Allí hacía covers de artistas como Leonard Cohen, de quien hizo una versión alucinante de Hallelujah.
Hallelujah - Jeff Buckley

Sin embargo su gran debut fue en 1994 con su único disco, titulado Grace, por el tema homónimo. Si bien en los comienzos no vendió demasiado, fue ampliamente aceptado por los críticos.

Pero Buckley siempre fue una persona del under. En reiteradas oportunidades lamentó haber perdido el anonimato, y el estrellato fue demasiado para él. A los 31 años, se metió vestido a nadar en un lago. Su cadáver apareció desnudo cinco días después. Nunca se supo si su muerte en verdad no fue un suicidio.

Muchos lamentaron lo que la música se perdió con su ausencia. Pero qué mejor forma de recordarlo que escuchando sus canciones, y pensar en lo que podría haber sido.

Grace - Jeff Buckley

Por Hernán Escudero

martes, 27 de mayo de 2008

Paraíso perdido y reencontrado

La banda estadounidense Symphony X volverá a nuestro país en octubre en el marco de la Paradise Lost Southamerican Tour.


Luego de aquel touch and go del año pasado, los muchachos liderados por el guitarrista Michael Romeo vuelven a nuestros pagos (una vez más en El Teatro Flores), esta vez para presentar su nueva placa Paradise Lost.
Symphony X es calificada por los amantes de las etiquetas como power metal progresivo. En castellano: canciones épicas (la inolvidable The Oddysey de 24 minutos) con solos a toda velocidad y la poderosísima voz de Rusell Allen.


En sí, son todos virtuosos (nota curiosa: una banda homenaje local se llama Virtuosi X), pero ninguno tiene aires de estrellita, cosa que a la banda le sienta muy bien. Y entre una de sus virtudes, está el saber cuándo parar. Paradise Lost es el sucesor de The Oddysey, disco del 2002. Fueron cinco años interminables para los fans, pero muy fructíferos para la banda. De su nuevo disco, va el tema Set the World on Fire.

Set the World on Fire (The Lie of Lies) - Symphony X

Por la mezcla de estilos, esta banda tiene como referencias a Dream Theater y Fates Warning por un lado, junto con guitarristas como Yngwie Malmsteen y diversas influencias del neoclásico. Sin embargo logra un estilo totalmente único y propio.

A esperar entonces hasta el 29 de octubre.
Por Hernán Escudero

Eduardo Mateo: músico y bohemio (I° Parte)

Fue Mágico, bohemio, loco. Su genialidad fue manifestada en bruto, casi rústicamente en las grabaciones que consiguió registrar en vida, y ese material, esa materia prima, a partir de su desaparición física, no deja de ser reformulada, moldeada y re interpretada.

Eduardo Mateo, nació en Montevideo un 19 de septiembre de 1940. Su padre era feriante y músico carnavalero y su madre trabajaba limpiando en la casa del insigne compositor Eduardo Fabini. A los 14 años su abuela le regaló su primera guitarra y así comenzó a incursionar en la música imitando al grupo brasileño Os Demonios da Garoa

Su originalidad y audacia artística se vio acompañada de la marginalidad de los circuitos tradicionales. Sus últimos días lo pasó vagando por las calles de Montevideo, casi en el anonimato.
Su primer grupo llevó por nombre “O bando de Orfeo”, en homenaje al film Orfeo Negro (1959), además era el nombre de la disco donde solían tocar en Carrasco. Luego, Mateo integró el grupo “Los Malditos” como guitarrista. Esta era una banda de covers formada en 1964 que tuvo cierta repercusión en Uruguay tocando música de los Beatles. El grupo llegó a grabar un simple para el sello Sondor pero cambiando su nombre a “The Knights”. En 1966 el grupo de disolvió pero Mateo y Walter Cambón siguieron juntos y para no tirar por la borda las oportunidades de trabajo e incorporaron nuevos músicos: Luis Sosa, Antonio Lagarde y Rubén Rada; asi se dio inicio al grupo él “El Kinto”. Un grupo emblemático de fines de los 60 que a la par de Almendra en Argentina, constituyeron las bases del rock popular del Uruguay.


La primer propuesta discográfica fue en 1968 para grabar un simple con dos de sus canciones más importantes, “Que me importa” y “Principe Azul” (versionada por León Gieco en “de Usuahia a la Quiaca”). Pero el proyecto de grabación quedó trunco porque Rada se fue a tocar a Perú. Algunas de estas grabaciones fueron rescatadas con los años y luego editadas en CD.

A pesar de no haber podido editar el simple que grabaron en 1968, en esos años el grupo había adquirido cierto prestigio en el circuito local, de hecho, “El Kinto” fue el grupo eléctrico invitado por Zitarrosa para su proyecto multicultural “La claraboya amarilla”. Luego en el teatro “El Galpón” llevaron a cabo las “musicaciones”, alternaban su música con poesía, teatro, Jazz y candombeadas. Pero a pesar de ese éxito creciente del grupo, Mateo comenzó a desinteresarse y dejó pasar una nueva propuesta de grabación. Llegando tarde o utilizando muchísimas horas de estudio.

En 1970 el Kinto se separó e interrumpió su actividad. Pero a pesar de su poca presencia discográfica quedaron en la memoria colectiva como un grupo de culto, ya que fueron los primeros en tocar música beat desde una concepción más expresiva alejada de lo comercial, en cantar en castellano y fusionar el beat con ritmos como el candombe.

Al no haber ningún registro discográfico, mas allá de algunas sesiones como grupo acompañante en un par de simples, podía haber quedado diluida la mística que se formó en torno al grupo si no hubiera sido por unas grabaciones que el Kinto efectuó para el programa televisivo Discódromo, donde actuaron reiteradas veces y como precisaban tener playbacks grabaron. El ingeniero de sonido, Carlos Piriz, fue quien retomó y editó con gran repercusión en diversos simples y un LP esas grabaciones.

Sobrevivieron 16 canciones grabadas por El Kinto. Muchos de sus temas, compuestos en su mayoría por Rada o Mateo, han sido re versionados y recordados en todo el desarrollo del rock nacional y la música popular uruguaya.
Por Leonardo Leveroni

lunes, 26 de mayo de 2008

Recuerde, sueñe y viva gordo lindo

Era la primera mitad de la década del veinte en el viejo Hipódromo nacional. Un bandoneón, abandonado por su dueño y necesitado de nuevas caricias, le guiñó un ojo. El romance de Aníbal Carmelo Troilo con el fueye estaba comenzando. Recién había cumplido sus primeros diez años.

Poco tiempo después, volviendo del colegio Manuel Pellegrini, lo encararon unos amigos a mitad de camino y le ofrecieron una actuación en el Petit Colón, un viejo bar de la calle Libertad al 500 donde frecuentaban los habitúes del teatro. Así, quien llegara a ser uno de los músicos más importantes de la Argentina, tuvo su primer show en vivo.

Con respecto a sus condiciones musicales, Troilo insistía en decir: “yo no soy músico, yo soy tanguero. ¿Me imaginás a mí tocando la flauta?”, dejando en claro que él no fue de esos tipos que derrochaban parafernalias, pero sí de aquellos que dejaban el alma en cada acorde.

“Me pasé la existencia en la calle, a los golpes con la vida, con la gente y conmigo mismo, porque yo siempre fui mi peor enemigo. Pichuco fue el peor enemigo de Aníbal Troilo”, comentó alguna vez, pintándose de cuerpo entero, aquel gordo querido, el de los ojos achinados, dueño de los corazones del barrio y de 60 tangos de esos que estremecen la piel.

Troilo supo darle brillo y música a las poesías de Homero Manzi como Barrio de tango, Sur, Discepolín, Che Bandoneón; a Desencuentro, A Homero y La última curda, escritas por Cátulo Castillo. Entre los músicos que lo acompañaron en distintas etapas de su carrera se destacan los cantores Roberto Goyeneche, Edmundo Rivero y Floreal Ruiz; el bandoneonista Astor Piazzolla y el pianista Orlando Goñi.

Aquellos ojos entrecerrados simulaban trances poéticos. Posados en el terciopelo gozaban los fueyes. “Posiblemente sea porque me meto adentro mío. Yo creo que todos los artistas tienen que entregarse cuando hacen algo”, explicaba Pichuco.

boomp3.com

Por Hernán Navarro

miércoles, 21 de mayo de 2008

Show de callejeros

En medio de los rumores de separación y la confirmación de la elevación a juicio oral y público de la causa por la tragedia de Cromañon, Callejeros se presentará el próximo sábado en el estadio del club Unión de Santa Fe.



No será la primera vez que la banda de Haedo toque en en la cancha "tatengue". El 1 del mayo de año pasado realizó un multitudinario show, en lo que fue la cuarta presentación después de Cromañon.
Como ocurre cada vez que Callejeros llega a una Provincia, se desata la polémica. Al igual que el mes pasado en San Luis, los padres de las víctimas solicitan que se prohiba el recital. Por ahora, el show está confirmado para las 19 hs.

Los fanáticos saben que el comienzo del juicio condiciona las posibilidades de los liderados por "Pato" Fontanet para seguir tocando. Por eso prometen vivir esta oportunidad "como si fuera la última".


Por Luis Moranelli

viernes, 16 de mayo de 2008

Scott Weiland, en problemas con la ley (otra vez)

El cantante y compositor, que recientemente se reunió con sus compañeros de Stone Temple Pilots para realizar una gira por Estados Unidos, deberá presentarse ante la ley por sus antecedentes penales.


De acuerdo al sitio de internet TMZ, acerca de las últimas noticias relacionadas con el entretenimiento y Hollywood, la estrella de rock Scott Weiland fue recientemente sentenciada a 192 horas de servicio comunitario por su arresto en noviembre del año pasado.

Esta es la segunda vez que Weiland es sentenciado a realizar servicio comunitario.

El cantante, que hasta el momento no se ha presentado ante la corte, tiene hasta el 28 de mayo para cumplir su sentencia. La misma incluye 18 meses de rehabilitación y el pago de dos mil dólares de fianza.

A su vez, el ex frontman de Velvet Revolver entrará en un período de cuatro años de probatoria a raíz de ser acusado por conducir bajo los efectos del alcohol y por negarse a realizar un test de alcoholemia y un examen de orina por parte de las autoridades de la ley.

Según fuentes policiales, Weiland apenas había pasado el límite de alcohol permitido para conducir, pero sus previos antecedentes complicaron su situación penal.


Por Martina Soto Pose

jueves, 15 de mayo de 2008

¿Un regreso a puro metal?

La legendaria banda Metallica tendría listo su próximo disco, y en Periodismo Distorsionado te mostramos un adelanto. ¿Lograrán superar el saintangergate?


Basta de especulaciones. El momento que la escena metalera estaba esperando ha llegado. ¿Será la hora final de Metallica, y sonarán por ellos las campanas? ¿O lograrán resurgir de las cenizas que St. Anger (2003) dejó?

Vamos con la ambientación necesaria al neófito. Metallica. La banda de metal más grande de toda la historia. Solos de guitarra espeluznantes, velocidad, destrucción, riffs demoledores, una potencia inigualable. Y como siempre hay incrédulos...
boomp3.com

Esa gloria fue en 1987, del épico album de idéntico nombre al tema. Fue, para muchos, el album fundamental del thrash metal. Pero aquí tenemos la tapa del disco de la polémica. Si bien Metallica ya venía relativamente barranca abajo, con discos más comerciales y orientadas a las radios, St. Anger fue un certificado de defunción, por muchísimos factores: malas canciones, pésimo sonido de la batería, la ausencia absoluta de solos de guitarra...
Y para terminar de colmar el vaso, un documental que merece, por lo menos, el adjetivo de lamentable. ¿Qué necesidad tenían Hetfield, Ulrich y Hammett de mostrar sus trapitos sucios?

Si a todo esto le sumamos el faltazo que pegaron por nuestros pagos hace ya cuatro años, no es difícil imaginar que el público argentino está por una parte expectante y por otra con un odio incurable.
Pero aquí, cinco años después, aquellos que disfrutan del buen metal continúan rezando que vuelvan los mesías del metal. Que no mueran los riffs legendarios, y que Metallica vuelva a ser lo que era.
O que de una buena vez se retire y deje de ensuciar su propio nombre.
Sin más preámbulos, el video prometido.



Por Hernán Escudero